miércoles, 15 de abril de 2020

Un adolescente construye un telescopio más potente que el del observatorio de su ciudad desde su propia habitación

El joven tiene un trastorno del espectro autista (TEA), un trastorno neurobiológico del desarrollo. Por ello, comenzó a mostrar un interés inusual por la construcción de maquinaria espacial, lo que unido a su alto nivel intelectual, le convirtió en un fuera de serie. Su máxima preocupación, hallar soluciones a retos espaciales que hasta ahora no la tienen. Para construir su maquinaria, suele buscar piezas sueltas por Internet, en páginas de compraventa como eBay, o especializadsa como AstroMart. También utiliza partes usadas de otros telescopios.

Se llama Zane Landers, es norteamericano y solo tiene 17 años, pero se ha convertido en una sensación en las redes sociales. ¿El motivo? Su pasión por la ciencia y el espacio, que le ha llevado a construir un telescopio newtoniano de mayor potencia que el que existe en el Observatorio de su ciudad.

Para los que lo desconozcan, este tipo de telescopio es un invento de Isaac Newton (de ahí su nombre) y se caracteriza porque en lugar de lentes funciona con un par de espejos. Es el primer telescopio reflector funcional que se conoció, y lo convierte en muy popular entre los creadores de telescopios aficionados.

“A pesar de su aspecto tosco, es capaz de captar 2500 veces más de luz que el ojo humano, y es más grande que el telescopio que tienen en el observatorio de mi ciudad”, cuenta Zane, orgulloso, en la red social Reddit.

No es el primero, ya que comenzó a jugar a ser astrónomo desde que era muy pequeño. “Todo lo que he aprendido ha sido a través de Internet o sobre la marcha, mientras iba trabajando en proyectos”, dice.

No solo se dedica a construir telescopios, el adolescente también se dedica a evaluar y opinar sobre telescopios en otras páginas web especializadas. Además, el joven cuenta con su propio canal de YouTube, donde planea publicar tutoriales para quien quiera construir su propio telescopio. Ahora bien, por increíble que parezca, el adolescente no quiere dedicarse a la ingeniería, sino que quiere ser profesor o dedicarse a algo relacionado con el mundo de la educación. Quién sabe lo que le deparará el futuro, pero tiene mucho camino por delante.

Fuente: www.lavanguardia.com


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